martes, 18 de diciembre de 2012

Paracelso

Las Siete Reglas de Paracelso

1º Lo primero es mejorar la salud. Para ello hay que respirar con la mayor frecuencia posible, honda y rítmica, llenando bien los pulmones, al aire libre o asomado a una ventana. Beber diariamente en pequeños sorbos, dos litros de agua, comer muchas frutas, masticar los alimentos del modo más perfecto posible, evitar el alcohol, el tabaco y las medicinas, a menos que estuvieras por alguna causa grave sometido a un tratamiento. Bañarte diariamente, es un habito que debes a tu propia dignidad. 

2º Desterrar absolutamente de tu ánimo, por más motivos que existan, toda idea de pesimismo, rencor, odio, tedio, tristeza, venganza y pobreza.
Huir como de la peste de toda ocasión de tratar a personas maldicientes, viciosas, ruines, murmuradoras, indolentes, chismosas, vanidosas o vulgares e inferiores por natural bajeza de entendimiento o por tópicos sensualistas que forman la base de sus discursos u ocupaciones. La observancia de esta regla es de importancia decisiva: se trata de cambiar la espiritual contextura de tu alma. Es el único medio de cambiar tu destino, pues este depende de nuestros actos y pensamientos. El azar no existe. 

3º Haz todo el bien posible. Auxilia a todo desgraciado siempre que puedas, pero jamás tengas debilidades por ninguna persona. Debes cuidar tus propias energías y huir de todo sentimentalismo. 

4º Hay que olvidar toda ofensa, mas aún: esfuérzate por pensar bien del mayor enemigo. Tu alma es un templo que no debe ser jamás profanado por el odio. Todos los grandes seres se han dejado guiar por esa suave voz interior, pero no te hablara así de pronto, tienes que prepararte por un tiempo; destruir las superpuestas capas de viejos hábitos, pensamientos y errores que pesan sobre tu espíritu, que es divino y perfecto en si, pero impotente por lo imperfecto del vehículo que le ofreces hoy para manifestarse, la carne flaca. 

5º Debes recogerte todos los días en donde nadie pueda turbarte, siquiera por media hora, sentarte lo más cómodamente posible con los ojos medio entornados y no pensar en nada. Esto fortifica enérgicamente el cerebro y el Espíritu y te pondrá en contacto con las buenas influencias. En este estado de recogimiento y silencio, suelen ocurrírsenos a veces luminosas ideas, susceptibles de cambiar toda una existencia. Con el tiempo todos los problemas que se presentan serán resueltos victoriosamente por una voz interior que te guiara en tales instantes de silencio, a solas con tu conciencia. Ese es el daimon de que habla Sócrates. 

6º Debes guardar absoluto silencio de todos tus asuntos personales. Abstenerse, como si hubieras hecho juramento solemne, de referir a los demás, aun de tus más íntimos todo cuanto pienses, oigas, sepas, aprendas, sospeches o descubras. por un largo tiempo al menos debes ser como casa tapiada o jardín sellado. Es regla de suma importancia. 

7º Jamás temas a los hombres ni te inspire sobresalto el día de mañana. 
Ten tu alma fuerte y limpia y todo te saldrá bien. 
Jamás te creas solo ni débil, porque hay detrás de ti ejércitos poderosos, que no concibes ni en sueños. 
Si elevas tu espíritu no habrá mal que pueda tocarte. 
El único enemigo a quien debes temer es a ti mismo. 
El miedo y desconfianza en el futuro son madres funestas de todos los fracasos, atraen las malas influencias y con ellas el desastre.

sábado, 24 de noviembre de 2012

Diccionario mexicano para extranjeros...

SALUDOS AFECTUOSOS!!!!!


Hoy asistí a la feria del libro del Tec de Monterrey y lo abajo escrito es lo más valioso que aprendí.


Cuando los Españoles llegaron a conquistarnos, abusaban sexualmente de las mujeres y si eran solteras se decía que la habían chingado, de ahí surgió la expresión "hijo de la chingada" y todas las demás connotaciones de la palabra que resultaron por la ofensa cometida y por el poco conocimiento de nuestro idioma que ante una pereza mental de conocer el nombre de tal o cual objeto  solo le llamamos la chingadera y de ahí en adelante se conformo el ""idioma  Chingoles."". 
Octavio Paz nos da una explicación mas literaria de este asunto que no deja de ser interesante y curioso.
   
Asunto: LA CHINGADERA ...

Y que VIVA MÉXICO ca . . . . . . . . !!!
Cada dia aprendo más y más cosas ... ó al menos se hace el intento !!!

 
         Cultura 

El origen del vocablo chingar lo describe en una forma más literaria Octavio Paz, en 'El laberinto de la Soledad' (léelo y te sorprenderás, es más, mirarás al mexicano en su ideología al desnudo, y quizás entonces entiendas el porqué de la condición de México) en el que menciona que 'la chingada' era La Malinche. Inicialmente se usó el término de una manera peyorativa, era la traidora, la que 'chingó a los mexicanos'... sin duda alguna en este libro logra un excelente ensayo que le mereció el Premio Nobel... 


El verbo CHINGAR
 es por excelencia el verbo del léxico mexicano que se utiliza para todo, desde lo mejor, que esta chingón hasta lo peor, que está de la chingada. Quizás en nuestro maravilloso idioma una de las palabras que más aplicaciones tiene es el verbo CHINGAR en todas sus formas: debido al auge en uso que ha tomado este hermoso vocablo, la Real Academia Española de la Lengua ha decidido aceptarlo formalmente. 



DENOTANDO FRAUDE
 
Me chingaron
 

IGNORANCIA
 
Sepa la chingada
 

AMENAZA
 
Te voy a chingar
 

PRESUMIR
 
Soy el más chingón


DISTANCIA
 
Hasta la chingada
 

DESPRECIO
 
Vales para pura chingada
 

CELOS
 
Con quién chingados estabas?


INCONFORMIDAD
¡¡Son chingaderas!! Ya ni la chingan....
 

PETICION
 
Vete a la chingada
 

CALIFICATIVO
 
Chingaquedito
 

HOSTILIDAD
 
Y tú quién chingados eres??
 

FRUSTRACION
 
Ah que bien chingas!!!
 

TERMINAL
 
Esto chingó a su madre
 

INCERTIDUMBRE
 
¿Y no nos irán a chingar?
 

CERTEZA
 
Ya nos chingaron
 

ADVERTENCIA
 
Síguele y te va a cargar la chingada


INCOMPETENCIA
 
No sé que chingados hacer.
 

ENOJO
 
Que vaya y rechingue a su madre
 

COMPASION
 
Que fea chinga le arrimaron
 

TRIUNFALISMO
 
Ya chingué
 

DERROTISMO
 
Me chingué
 

HUMORISMO
 
Está bien que chingues pero... a tu madre, respétala

DESPEDIDA
Vámonos a la chingada
 

CHISME
 
¿Supiste a quién se chingaron ayer?
 

ADMIRACION
 
¡¡¡Tá chingón!!!
 

INCREDULIDAD
 
¡¡Ah!! ¡chingá, chingá, chingá!....
 

ABURRIMIENTO
 
Pos ah, que la chingada
 



LA HISTORIA DE MEXICO
.....Hace un
 chingo de años, los indigenas éramos bien chingones , pero llegaron unchingo  de españoles y nos pusieron unachinga  y desde entonces a todos nos llevó lachingada... 


Mándalo a tus amigos máschingones
  y deja que se enteren de esta chingonería de vocabulario tan chingón...¿Pues que chingados hago? Ahí les comunico ésta chingadera y a ver que chingados hacen con ella.... y ¡no me lo vayan a reenviar!, porque ¡ah! como chingan con sus dobles reenvios...¡chingado! ... que no es ninguna chingada cadena.

martes, 20 de noviembre de 2012

Puntualidad mito o realidad

Asunto: Puntualidad

Me encontré este artículo sobre la puntualidad, y se los quiero compartir.

Saludos y buen dia

LA IMPORTANCIA DE LA PUNTUALIDAD EN LAS CITAS

El tiempo, es una de las mayores riquezas que poseemos y no hay manera de devolver el tiempo que hemos hecho perder a alguien.

Y es que en cualquier ámbito que nos movamos, y en cualquier país, la puntualidad es una de las normas básicas de la buena educación.

En China por ejemplo, la anulación de una cita o la falta de puntualidad es una ofensa grave para la persona o personas que le esperan.

Siempre es mejor llegar cinco minutos antes que cinco después.

Se puede esperar en la antesala del teatro, en la sala de espera de la empresa o en la cafetería de enfrente, pero es mejor llegar con tiempo.

Ahora bien, tan malo es llegar tarde como llegar demasiado temprano.

El tiempo de anticipación de cualquier cita debe ser mínimo.

En muchas citas de negocios o reuniones se suele esperar un tiempo de cortesía por los invitados.
Pero no debe aprovecharse este tiempo de cortesía para llegar tarde.
Es puntual, quien cumple con sus obligaciones a la hora exacta en que se ha comprometido a hacerlo.
Desafortunadamente, no todas las personas cobran conciencia de la importancia de la puntualidad.
Es frecuente, que en todos los ámbitos: trabajo, escuela, citas personales, eventos familiares, etc., se llegue con retraso.

La impuntualidad es una actitud que se origina en la falta de respeto al otro.

Ella refleja escasa organización del tiempo, ausencia de planeación, falta de compromiso y falta de respeto al tiempo de los demás.

Qué ventajas tiene ser puntual:

Nos hace creíbles y confiables.
Ejercer la puntualidad es un modo de ganarnos la confianza de los demás, y de demostrarles que nuestra palabra vale.

Nos hace atentos y considerados.
No hacer esperar a las personas es una forma de comunicarles que las valoramos, y que cuidamos su tiempo, tanto como el nuestro.

Nos hace ordenados y eficientes.
La disciplina de la puntualidad, hace que nos concentremos más y mejor en la tarea que estamos realizando.
Eso permite que realicemos más actividades en menos tiempo, sin divagar, ni caer en distracciones inútiles.

Evita que perdamos tiempo y dinero.
Aún, sin existir citas con otras personas, ser puntuales nos beneficia siempre.

Llegaremos a tiempo para el comienzo de películas y obras de teatro, no perderemos trenes, aviones, autobuses, etc.
Es esencial para cuidar amistades y relaciones.
Las tardanzas frecuentes son dañinas para cualquier relación, ya sea familiar, laboral o de amistad.
Es muy desagradable, que una persona siempre llegue tarde, y más, para los que han preparado trabajos, viajes, comidas o salidas que incluían al impuntual.

Ser puntuales nos da ciertas cualidades:

Nos hace mejores personas.
Mejora la manera de utilizar nuestro tiempo.
Incrementa nuestro respeto por los demás.
Nos hace sujetos dignos de la confianza.

Publicado por EDDY WARMAN

Procuro ser siempre muy puntual, pues he observado que los defectos de una persona se reflejan muy vivamente en la memoria de quien la espera.

Nicolas Boileau-Despréaux (1636-1711) Poeta y crítico literario francés.

La informalidad en atender una cita es un claro acto de deshonestidad. Igual puedes robar el dinero de una persona si robas su tiempo.

Horace Mann (1796-1859) Educador estadounidense.